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Decálogo para escribir un diario de confinamiento

Decálogo para escribir tu diario

Viernes, 27 de marzo de 2020

 

Para estos días recomiendo a todas las personas que tengan una mínima vinculación con la palabra escrita, que confeccionen un diario de confinamiento.

¿Por qué? Pues, en primer lugar, porque la escritura es altamente terapéutica, y nos permite (como hacemos con los sueños cuando dormimos) ir integrando y asimilando situaciones que de otra forma nuestra mente racional bloquearía, por no quererse enfrentar al dolor o al sufrimiento.

Por otra parte, tendemos a reprimir o soslayar las emociones que no nos gustan, lo que a medio plazo provoca innumerables problemas (físicos y psíquicos). La escritura es un medio para conectar con lo que sentimos (miedo, ansiedad, desesperanza, tristeza…) y expresarlo de una forma en que podemos revertir lo negativo en positivo (belleza, empatía, amor, ternura…).

Por último, estamos viviendo momentos excepcionales en la historia del género humano, y dejar un registro de lo que nos está sucediendo en estos días (por fuera y por dentro) puede ser un testimonio muy útil para generaciones futuras, como para nosotros lo han sido los legados de quienes han pasado por guerras, genocidios o catástrofes varias.

Hacer un diario es aparentemente fácil: escribes lo que ha pasado ese día (o lo que te parezca más relevante) y ya está. Sin embargo, hacer un diario que realmente te sirva para asimilar lo sucedido, revertir lo negativo en positivo y dejar un testimonio interesante y auténtico no es tan fácil.

Te recomiendo en estos días escribir un diario porque la escritura es terapéutica, porque nos ayuda a revertir las emociones negativas en positivas, y porque vivimos momentos excepcionales en la Historia que merecen ser legados a… Clic para tuitear

Decálogo para escribir un diario eficaz y gozoso:

Por eso te voy a dar algunos consejos que te pueden ayudar a realizarlo de un modo eficaz y gozoso.

1. Usa palabras concretas. «Amor», «solidaridad», «liviano», «pensar», «tristeza» o «angustia» son palabras abstractas. «Mascarilla», «canzoncillos», «agujetas», «abrazar», «gato», «azul» o «microondas» son palabras concretas. Se diferencian en que las primeras no las podemos visulizar, tocar, oler, oír o sentir, mientras que las segundas despiertan alguno de nuestros sentidos. Escribe tu diario fundamentalmente con palabras concretas. Que las cosas que cuentes entren a través de los sentidos. Entonces, entrarás en el mundo de la vivencia, mientras que si usas abstracciones o reflexiones, te quedarás en un plano mental o racional. Si te quedas en lo abstracto, lo que estarás haciendo es huir de lo que realmente estás experimentando, en lugar de sacarlo a la luz.

2. Narra hechos. En la misma línea que lo anterior, narra hechos, usando las coordenadas narrativas de tiempo, lugar y acción. Algo sucede a lo largo de un lapso determinado en unos lugares concretos. No te quedes en el limbo de las elucubraciones mentales. Que pasen cosas, que los personajes (que son las personas llevadas al papel, incluido tú) se muevan, dialoguen, reaccionen, vayan al baño, se tiren en el sofá, se caguen en to. Y es a través de esas acciones como irás a la esencia de lo que quieres transmitir.

3. Todo ocurre en un día. En un diario es importante tener en cuenta que el día —cada día— tiene un comienzo y un final. cada apunte es el extracto final de cada día. Cada anotación tiene el valor, en sí mismo, de ser el reflejo de un tiempo breve, de determinadas situaciones vitales, ya pasadas pero aún muy recientes, a las que se atribuye una importancia primordial.

4. Usa una voz natural. Que la manera de narrar sea natural, y no pretendidamente literaria. Usa tu propio tono de voz, como si estuvieras en un bar contándole lo que te ha pasado ese día a una amiga. La escritura creativa está muy relacionada con el sentido del oído. A quien lee le llega la narración como si se la estuviesen contando en voz baja a la oreja. Y se nota enseguida si quien escribe usa una voz impostada o auténtica.

Para escribir tu diario usa palabras concretas (que las cosas que cuentes entren a través de los sentidos), narra hechos, no olvides dar detalles personales y usa una voz natural Clic para tuitear

5. Muestra las emociones. Expresa las emociones a través de tu voz y de lo que ocurre. No trates de expresarlas directamente («me puse muy triste al leer la noticia»); fabrícalas para el lector a través de las situaciones concretas («cuando leí ese horrible titular se me atragantó el sándwich que me estaba comiendo»).

6. Da detalles personales. Aunque puedas sentir pudor de reflejar lo que transcurre en el terreno íntimo de tu familia y tu casa, que sepas que cuantos más detalles personales des, más identificado se sentirá contigo quien lo lea y más universales serán los sentimientos que transmitas. Nadie conecta con un texto impersonal. Sin embargo, si podemos asistir a los detalles de la vida de una persona, eso despierta inmediatamente nuestra empatía.

7. Identifica el tema. Trata de identificar qué es lo que quieres transmitir por debajo de los hechos que narras, y selecciona dichos hechos y acciones en base a esa temática. Si deseas transmitir la sensación de irrealidad en que ha transcurrido tu día, puedes elegir para ello el momento de ir a la compra, por ejemplo, pero no sería necesario que nos contaras que te tomaste un café con leche por la mañana.

8. Deja que se produzca una transformación. Trata de que lo que cuentes tenga una evolución narrativa y de que no se quede estancado. A través de los hechos, de lo que subyace a los hechos y del mismo proceso de escritura, se está produciendo una transformación en ti: deja que eso suceda, ábrele paso a tu comprensión del ser humano y sus procesos.

9. Usa tu imaginación. Aunque te vas a basar en hechos reales, es importante también que uses tu inventiva. Para dotar de significado a lo que cuentes, habrás de usar los colores de tu paleta de determinada forma y no de otra. Puede que algunas cosas las exageres, o que tengas que incluir algún detalle que no sucedió en la realidad, o que, al no acordarte exactamente de una escena, hayas de recrearla con tu imaginación. Sé creativo y permítetelo: lo que importa es que la esencia que subyace a lo que narras sea auténtica, y no que todos los detalles se ajusten a lo que en realidad ocurrió.

10. Dota a cada entrada de unidad de sentido. Trata de dar un significado unitario a cada entrada de tu diario. Si cualquiera lee lo que has escrito sobre un día en concreto, debería sacar en claro de qué tema le estás hablando, cuál es la evolución de la situación a lo largo de ese día y qué conclusión se puede extraer de ello. Es decir, la estructura de inicio, nudo y desenlace (que se suele usar para un cuento) también sería válida para cada una de las entradas de un diario.

Espero que estos consejos te hayan sido útiles, y que puedas usar tu diario de confinamiento para el mayor bien, el tuyo y el de todos los seres.

Puedes encontrar un vídeo explicativo sobre este tema en mi perfil de Instagram, en mi canal de Escribir y Meditar IGTV  y Youtube

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5 comentarios en “Decálogo para escribir un diario de confinamiento”

  1. Gran síntesis, no solo para un diario. También para la esencia de la escritura creativa. Especialmente cuento y relato.
    Mucgas gracias

    Responder
    • Hola, Enrique,

      Muchas gracias por tus palabras :-). Sí, en efecto, las pautas se pueden generalizar a la escritura creativa, aunque parece que se nos olvidan a la hora de escribir un diario, quizá porque al tratar temas más íntimos y personales, tendemos a escaparnos más a través de la reflexión y los razonamientos.

      Responder
  2. Gracias Isa. Me parece un decálogo muy útil. Me gusta escribir y estoy segura de que estos pasos me van a ayudar a poner orden y claridad en la experiencia del momento presente.

    Responder
  3. Un millón de gracias!! Llevo años intentando seguir un diario porque sé que me vendría bien para procesar determinadas situaciones y no lo hacía, porque cuando me animaba con ello, me perdía en reflexiones inacabadas y atemporales sobre mí. Incluso me generaba ansiedad no saber por dónde empezar o cómo seguir con lo anterior. Con tu decálogo he visto la luz!! Jeje Gracias de nuevo Un saludo

    Responder

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