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[Textos invitados] Escribir es aceptar; el metaverso, su antagonista – De Pilar Antoñanzas

el metaverso y la escritura

Autora: Pilar Antoñanzas

De la tortilla de patatas al metaverso

A mí me enseñaron a escribir con unas tarjetitas alargadas, en que ponía «mi mamá me mima», y salía pintado en una esquina un peine de púas y una esponja enjabonada, por ejemplo. Recuerdo esas tirillas plastificadas, y mi esfuerzo por sacar punta al lápiz y borrar, para mejorar, para que al final quedase todo emborronado….

Vale que tengo ya 60 años, pero no creo que ese sea el problema. La cuestión es que los de mi quinta hemos vivido más y punto. Así que nuestra capacidad de adaptación es la leche, que de eso trata la inteligencia emocional, tan de moda hasta antesdeayer.

Todo esto viene a cuento de que el otro día un hijo mío me habló del metaverso. Me enseñó en la pantalla del móvil un muñequito tipo playmobil de los de antaño, que puede ser mi avatar. Y con él, con mi avatar, puedo llevar una vida toda. Puedo comprar una casa, ligar, trabajar, desarrollar mi pasión… y además pasan cosas. Por ejemplo, tú estás comprando un cuadro en la plaza del metaverso, y de pronto pasa un avión. Y decides cogerlo. El avión se posa a tus pies, y no solo puedes volar, sino que puedes también pilotar… en fin que todo cabe.

Me quedé pensando en eso, en los cambios y en lo que queda de todo. No soy negacionista de internet ni de las pantallas, pero hombre, esto ya viene por demás.

En el metaverso no hay dolor (no te abrasan las rodillas al levantarte cada mañana). No engordas, por ejemplo, como con la tortilla de patatas que me voy a tomar para comer hoy… aunque sí que discutes. Curioso.

Esto de discutir, valorar y filosofar, me lleva a recordar lo que llevamos trabajando desde hace tres décadas, que es la conexión con uno mismo. Meditar, escribir, dibujar los sueños, estudiar a los sabios, escuchar… Y veo el antagonismo con el metaverso dichoso.

Quizás sea cuestión de integrar lo uno con lo otro, pero no creo que se pueda. Sin duda, o como yo lo veo, es la oportunidad de disociarte una vez más. La oportunidad de no agarrar el toro por los cuernos, o a tu problema, y echarle agallas para solucionarlo, aunque salgas perdiendo (casi siempre pasa, pero al final gana tu interior, que es lo que importa).

Qué difícil dar una oportunidad al corazón en los tiempos que corren. Aceptar, que sí, que te duele todo, pero que detrás del café, se pasará. Aceptar que tu casa podría estar mejor, pero qué bien huele la tortilla a la paisana que se cocina en ella. Aceptar que tu jefe es insufrible, y que tú lo bandeas como puedes. Aceptar que los hijos no son nuestros, sino de este mundo tan inteligente que los acoge. Aceptar que mi forma no puede ser otra que la de escuchar a mi corazón y escribir.

Si hay algo que te acerca a ti, y que no te disocia sino que te descubre, es el arte de escribir. Escucha lo que dice tu alma, aunque duela; es de verdad, aunque ría es de verdad, y cuando calla, porque a veces se silencia, también… Clic para tuitear

Quizás sea porque jugué en parques de tierra, donde las rodillas coleccionaban costras, o porque siempre había un motivo para correr a última hora para comprar algo en la tienda de abajo, o porque me gustaban las pipas… o las tarjetas alargadas para aprender a escribir… no lo sé.

Lo que sí sé, porque lo he vivido durante mis sesenta, es que si hay algo que te acerca a ti, y que no te disocia, sino que te descubre, es el arte de escribir. No tanto por plasmar literatura o buena prosa, sino por escuchar lo que dice tu alma. Aunque duela, es de verdad. Aunque ría, es de verdad. Y cuando calla, porque a veces también se silencia, también es de verdad.

El aparador de Fellini

Me contaron una vez que estaba Federico Fellini armando una escena de una película. La pareja que salía en cuestión estaba sentada frente a la cámara, en una mesa de comedor, y al fondo había un aparador. Todo iba bien, hasta que el director, Fellini, preguntó qué es lo que había en el interior de dicho aparador.

—¡No hay nada! —dijo el director de arte—. Si, total,  no se ve. Esta cerrado y nadie va a saber nunca si hay algo dentro o no.

—Pero yo sí lo sé —contestó Fellini, mandando llenar de mantelerías, platos y tazas de té aquel mueble vacío.

Eso es lo que me pasa a mí, que yo sí lo sé, aunque los expertos en inteligencia artificial me digan que estoy pasada de moda. Sé que, por mucho que inventemos avatares y «sindolores» y personajes insuperables, nuestra alma está gritando por salir y no esconderse, encerrada en una pantalla o en un aparador cerrado, ¡qué más da!

Abramos pues  las puertas al corazón, y comencemos a escribir, o a charlar, o a cantar. Pero, por Dios, pongamos en juego nuestro pellejo cada vez, y disfrutemos  de cada momento.

Deseando estoy chuparme los dedos con la tortilla de patatas de hoy.

Total, si los avatares tienen vida infinita, nos pueden esperar como soldaditos toda una larga vida, ¿no?

 

 

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12 comentarios en «[Textos invitados] Escribir es aceptar; el metaverso, su antagonista – De Pilar Antoñanzas»

  1. Me ha encantado la frescura y la sabiduría de esta mujer….
    «Abramos pues las puertas al corazón, y comencemos a escribir, o a charlar, o a cantar.»
    En concreto esta frase ha hecho que pegue un respingo en mi silla de trabajo…..
    Gracias!!!!!

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  2. ¡Qué bueno este texto! Aceptar el dolor y la herida… lo que sea que me dice que lo que me pasa es de verdad. Y quedarse con eso. Me ayuda en este momento en el que me peleo tanto. Saber que sabes lo que hay dentro… incluso, a veces, aunque quieras ignorarlo. Y escribir y expresarse de mil maneras para que salga. Muchas joyas en este texto.
    Pilar, un fuerte abrazo,
    Mer

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  3. Me ha encantado tu texto, Pilar, y con una fuerza especial cuando tocas con tu escritura esa «sabiduría de lo cotidiano» que tanto bien nos hace. Ya me llega la ricura de esa tortilla. Felicidades

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  4. Qué tan cierto, Pilar, aceptar que todo duele hasta la primera taza de café, me ha encantado. Y recordar esas tarjetitas con la figurita al lado de la palabra para aprender a escribir, aparte de hacerme sentir orgullosamente «vintage», me ha hecho pensar en el largo camino que nos recorre la escritura, y cómo vamos cargándola de sentido conforme nos llenamos de costras en las rodillas, le metemos agallas a la vida y nos chupamos los dedos engrasados con tortilla, como bien describes. Pues sí, estoy de acuerdo contigo, que le den al metaverso. Por cierto, qué buena anécdota la de Fellini, da mucho qué pensar, muy interesante. Muchas gracias por compartir tu experiencia, Pilar.
    Un abrazo,
    Melissa

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  5. Precioso texto Pilar y muy sabio. Sí, aunque duela “a final gana nuestro interior que es lo q importa”, qué cierto! y “abramos las puertas al corazón” y escuchemos nuestra escritura
    Un abrazo y gracias Pilar!
    (Nunca había oído el concepto de metaverso así aplicado!)

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  6. Todo es compatible. Nada no siempre es Nada. Todo no siempre es todo. My dear sister, te han enseñado solo la parte negativa de ese trocito de metaverso, pero también te puede ayudar a conectar (meditar), a ver cosas de ti que no ves, a aprender más sobre lo que tu corazón te quiere decir… como en todo, sólo te han contado aquello que quieren contarte… pero me encanta que sigas disfrutando en mayúsculas de esa tortilla y que sigas escuchando lo que tu corazón ( el de verdad ) quiere decirte… fíjate que son pocos centímetros lo que separa nuestra mente de nuestro corazón y a veces se nos hacen eternos. Con lo fácil que es.

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  7. Fíjate que coincido con los dos. Era de esperar…Impresionante texto por su cercanía y su veracidad. Literalmente. Te has sentado a mi mesa con esa tortilla y nos la hemos comido juntas hablando de las rodillas y lo que duelen con la edad. Ha sido así, porque escribes verdad. Y esa verdad me ha hecho vivir una escena diferente. Me has creado un metaverso momentáneo. De eso se trata. No dejas la verdad, creas otra, que también lo será…Y lo importante es que estemos juntos. Sea donde sea. Mil Besos a los dos. Rocío
    PD: Anda, que no escribes bien ni nada………..

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  8. Hola Pilar. No sabes cuanto me ha gustado lo que has escrito. Lo dices con tanta sencillez y frescura. Esas rodillas magulladas me han llevado a mi.niñez, aunque nací antes que tu, lo recuerdo, magulladas y sucias.de tanta tierra .
    Me gusta lo que dices y como lo dices. Y como ya otra compi te ha comentado. Lo que dices de Fellini es increíblemente sabio.
    Un fuerte abrazo, compañera.

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  9. Pilar, cada día nos enseñas cómo se mezclan la sensibilidad, la inteligencia y la pasión para dejarnos el pellejo escribiendo.
    un abrazo fuerte y enhorabuena

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  10. Pilar, maestra de lo concreto, que bien te expresas…¡Cada día mejor! Me RECHUPETEO los dedos contigo! La tortilla qué buena está.

    ¡Enhorabuena compañera de camino!

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  11. ¡ Hola, Pilar!
    Compartir tan bello texto es agradecer la aparecieron de aquellas tarjetitas alargadas,cuando el metaverso aún no existía.
    Así que mil gracias por lo que dices y como lo dices.
    ¡ Qué le den al metaverso! Siempre podrás escribir «mi mamá me mima».
    Feliz Día de la Madre.
    Un abrazo fuerte
    Beatriz

    Responder
  12. «…si hay algo que te acerca a ti, y que no te disocia, sino que te descubre, es el arte de escribir. No tanto por plasmar literatura o buena prosa, sino por escuchar lo que dice tu alma. Aunque duela, es de verdad. Aunque ría, es de verdad. Y cuando calla, porque a veces también se silencia, también es de verdad….»
    Pilar, tus palabras me resuenan muchísimo en la búsqueda de uno, y cómo no, en nuestra propia autenticidad, la que es de verdad.
    Te mando un abrazo enorme y… ¡Chica! que antojo de tortilla se me ha quedado en el cuerpo.

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