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Qué es meditar y para qué sirve

te explico qué es y para que sirve meditar

 

El otro día, en uno de mis cursos, después de una meditación de alrededor de 20 minutos, una de las participantes me preguntó: «¿Me podrías decir para qué sirve exactamente la meditación?». Me llamó la atención la pregunta, porque llevamos ya algunos meses de curso, pero a la vez me encantó que me la hiciera, porque es algo que todos nos preguntamos una y otra vez durante los primeros meses en que practicamos la meditación. Da igual cuántas veces nos expliquen los beneficios de meditar. Cada vez que nos sentamos, nos encontramos ahí, en medio de no sabemos dónde, tratando de aplicar unas pautas que no nos salen ni de broma, preguntándonos para qué diablos estamos perdiendo el tiempo con esa actividad que no nos lleva a ningún lado.

Los beneficios de la meditación

Así que aquí estoy, dispuesta a contarte qué es meditar y para qué sirve, para que cada vez que te surja la duda —porque te surgirá una y otra vez— puedas acudir a este post. Te recomiendo también que te leas 10 claves para meditar, Meditar en tiempo de crisis y 10 claves para no abandonar la meditación.

Si te dijera que me expusieras palabras que relacionas con la meditación, seguramente saldrían dos bloques. Algunas serían de este tipo: «presencia», «lucidez», «consciencia», «concentración», «ahora», etc. Y otro grupo serían del tipo «calma», «apertura», «relajación», «bondad», «paz», etc.

La mente es muy dispersa, siempre está de aquí para allá. Por ello necesitamos una herramienta como la meditación, que nos ayuda a domar la mente para poder cabalgarla, en vez de dejarnos arrastrar por ella. Clic para tuitear

Podríamos decir que lo que nos gustaría alcanzar con la meditación es un estado de calma, en que nuestra mente esté relajada y a la vez lúcida de una forma natural, en que podamos disfrutar de la experiencia de cada instante sin apegarnos a ella ni rechazarla. Si tratas de dejar tu mente en ese estado, verás que no es fácil. La mente es muy dispersa y se va tras cualquiera de sus contenidos. Siempre está de aquí para allá. Y es por eso que necesitamos una herramienta, que es la meditación, que nos ayude a domar la mente para poder cabalgarla, en lugar de dejarnos arrastrar por ella.

En la meditación, es importante llevar la atención a un soporte (el de la respiración, el tacto, la escucha…). El soporte es el que nos permite, por contraste, ver qué es lo que está ocurriendo en nuestra mente y poder graduarlo. Si nos notamos tensos en relación al soporte, relajamos. Si nos notamos evadidos en relación al soporte, aumentamos el grado de lucidez con que lo percibimos. Y así vamos equilibrando.

Poco a poco, también, iremos viendo por qué nos resulta tan difícil ese equilibrio entre una gran espaciosidad y una gran lucidez, y es por el hábito que tenemos de apego y rechazo, de perseguir aquello que consideramos deseable y separarnos de lo que consideramos desagradable. Y aquí vamos al corazón mismo de lo que nos hace sufrir en la vida.

Malentendidos en la meditación: el concepto de calma y felicidad

«La meditación no es tratar de escaparse de la vida, no es tratar de encontrar un estado mental utópico, no es gimnasia mental. Meditar es solo tratar de ver lo que es, y no hay nada misterioso en ello» Chögyam Trungpa Rinpoché. Clic para tuitear

Es un malentendido habitual pensar que meditando alcanzaremos un estado de calma y felicidad, como si la felicidad estuviese en otro sitio. La meditación propone un método mucho más revolucionario y auténtico, que consiste en usar el propio sufrimiento —lo que hay— como material para entrenarnos, porque la felicidad no se encuentra en otro lugar, sino en la familiarización con nuestros patrones, de los que nos liberaremos no anulándolos o aniquilándolos, sino relacionándonos con ellos de una forma compasiva y abierta.

Chögyam Trungpa Rinpoché, un gran maestro de meditación, dijo: «La meditación no es tratar de escaparse de la vida, no es tratar de encontrar un estado mental utópico, no es gimnasia mental. Meditar es solo tratar de ver lo que es, y no hay nada misterioso en ello». Con gran sencillez, Trungpa señala justo las tendencias a las que hemos de enfrentarnos al acercamos a esta disciplina para que se nos abra una vía auténtica de aprendizaje.

El camino del meditador no funciona por acumulación de conocimiento, sino por derrumbe. Si creemos que nos evitará el sufrimiento, no podemos ir más descaminados: lo que hará es que nos familiaricemos con él hasta tal punto que no habrá separación.

Si creemos que meditar nos evitará el sufrimiento, no podemos ir más descaminados: lo que hará es que nos familiaricemos con él. En estos momentos, practicar la meditación puede ser una herramienta esencial en nuestras vidas. Clic para tuitear

Por eso en estos momentos, en que tenemos tan cercano el contacto con el sufrimiento, practicar la meditación puede ser una herramienta esencial en nuestras vidas.

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14 comentarios en «Qué es meditar y para qué sirve»

  1. Ayer acudí por primera vez a la meditación sirviéndome de un vídeo de youtube. Llevo unos días desbordada por mis miedos e intenté acercarme a este recurso. Me sirve mucho, Isa, que aclares el para qué de la meditación, es importante tener claro el objetivo. Quizás los miedos siempre estarán ahí, posiblemente todos, de una forma u otra, vivimos inmersos en el miedo. Lo importante, creo, es mirarlo a la cara con valentía y no tolerar que nos marque sus límites. Y eso es lo que me ocurre a días, que me domina y me incapacita. Incluso a veces pienso en tratarlo con un profesional, pero la verdad es que ando perdida. Muchas gracias, Isa.

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    • Hola, Miguela,

      Como dices, el miedo siempre está ahí. Percibirlo está genial, porque si no nos permitimos dar ese primer paso (el de sentirlo) es cuando le dejamos que maneje nuestras vidas sin que ni siquiera nos demos cuenta. Ahora, con todo los nuevos acontencimientos mundiales, yo creo que el miedo a salido a flote, y hemos de aprovecharlo, porque no es más que consciencia. Y la consciencia nos permite ver más claramente: qué hay detrás del miedo, cómo podemos afrontarlo, etc. Si vemos que el miedo se transforma en pánico y nos sentimos sobrepasados, entonces quizá sí es buena idea pedir ayuda. Atravesar el miedo de la mano de alguien no es lo mismo que hacerlo solos. Pedir ayuda está genial algunas veces.

      En todo caso, la meditación es una gran herramienta que no te deja nunca tirada y que te permite ir avanzando de una forma orgánica; en la meditación, no ves las cosas hasta que no estás preparado para verlas.

      Te deseo lo mejor en tu camino,

      Isa

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  2. Me encanta esto: “Sin embargo, no es tan sencillo adquirir la disciplina de sentarte a meditar, aunque sea 10 minutos al día, porque ese simple hecho contradice unos patrones bien asentados en muchos años —y siglos— de asalvajamiento mental.” Yo me siento constantemente en una peli del salvaje oeste. Qué ganas de salir de ahí…

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    • Acuérdate, Garbiñe, de que solo depende de ti ponerte a cabalgar. Así que sin prisa, pero sin pausa ;-).

      Un abrazo enorme,

      Isa

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  3. Pienso repetidas veces esto: alguien empieza a explicar lo que creía que era meditar (y no estaba acertado en la creencia) pero luego cuenta todo lo que le ha pasado el rato de meditación: se ha distraído, ha pensado no se qué, ha estado en la respiración, ha tenido la mente en blanco… Y yo pienso que se ha dado cuenta de muchísimas cosas. Y pienso que eso es meditar, ver lo que pasa, aunque con el método lo tendrá más claro e irá descubriendo poco a poco más cosas. Me parece desalentador decirle que eso no es meditar,… o me desaliento yo, que a pesar del tiempo, ando más o menos por los mismos sitios… ¿Estoy confundida?

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    • Hola, Mer,

      Sí que puede suponer una desilusión que te digan que dejar la mente en blanco o buscar sistemáticamente una fantasía confortable en la que reposar NO es meditar, sobre todo cuando llevas tiempo creyéndote que estabas siguiendo muy bien las pautas. Pero, personalmente, me parece mucho peor dejar a la persona en el engaño de que está avanzando hacia la calma cuando lo que está haciendo es evadirse.

      Una cosa es que uno se distraiga, se evada, se duerma o lo que sea durante la meditación (cosa muy habitual), y otra cosa es que uno se crea que meditar es distraerse, evadirse o dormirse, porque entonces no aplicará las pautas adecuadas (regresar al soporte con una actitud de no lucha) y, por tanto, nunca avanzará ni un paso. Por eso es muy importante que las pautas estén bien claras desde el comienzo (aunque estén ahí no para que nos salgan, sino para descubrir la mente). Pero si no llevamos la atención al soporte, porque pensamos que lo que hemos de hacer es dejar la mente en blanco, nunca llegaremos a ningún lado.

      Bueno, esta es mi opinión. Pero también puede ser que yo sea un poco burra a la hora de decir las cosas, y haya gente que se pueda desanimar cuando se las digo. Seguro que hay formas más suaves, cuidadosas y motivadoras de mostrar qué es y que no es meditar. Te animo a que indagues cuál es la tuya :-).

      Un abrazo,

      Isa

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  4. Me viene genial esto q comentáis, Mercedes e Isa. Yo creo q al final una va encontrando el camino entre sus propias intuiciones y las correcciones. Hay q insistir, corregir y sobre todo seguir, creo yo…. Yo tengo tan claro q el camino para encontrar cierta paz y estabilidad es este de la meditación y del interior que corregiré y seguiré una y cien veces. Un abrazo a las dos. Gracias!

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  5. “El camino del meditador no funciona por acumulación de conocimiento, sino por derrumbe. Si creemos que nos evitará el sufrimiento, no podemos ir más descaminados: lo que hará es que nos familiaricemos con él hasta tal punto que no habrá separación.”

    Yo creí que precisamente que era para desprenderse del sufrimiento, pero me he equivocado. Se practica la meditación para familiarizarse con este sentimiento y tener compasión con él.

    Responder
    • Hola, Marta,

      Sí, la forma en que nos acercamos a la meditación es, obviamente, porque no queremos sufrir y queremos ser felices. Pero claro, la verdadera felicidad no se puede alcanzar a través de la lucha; de hecho, es esa lucha para alcanzar lo que queremos huyendo de lo que no queremos lo que provoca el sufrimiento. Por eso meditar es familiarizarse con lo que hay, sin huir de ello, y eso hará que nos demos cuenta de que lo que nos genera sufrimiento no es “lo que hay”, sino nuestra manera de relacionarnos con ello (a través del apego y el rechazo).

      Un abrazo,

      Isa

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  6. Me llamo la atención esa parte de que la meditación nos ayuda a familiarizarnos con el sufrimiento, para sentir compasión por el, mi pregunta y eso en que nos beneficia??
    Me gustaría que me explicaran más esa parte.
    Estoy tratando de practicar la meditación, no ha sido fácil, pero lo intento, me interesa mucho aprender a manejar mis pensamientos y no ellos a mi.

    Responder
    • Hola, María del Pilar. Nuestra forma de buscar la felicidad, actualmente, es ir a por aquello que queremos (aquello que pensamos que nos hará felices) descartando lo que no queremos (aquello que creemos que nos hará infelices). Es un mecanismo que en vez de llevarnos a la felicidad, nos lleva al sufrimiento, porque una y otra vez, en la vida, nos encontramos con lo que no queremos, y nuestra forma de relacionarnos con ello es luchando contra ello, y eso nos hace sufrir. El mecanismo que propone la meditación (avalado por tantas y tantas personas realizadas que han podido trascender el sufrimiento) es a través de la no lucha. Si no luchamos contra lo que creemos negativo, eso pasa de ser negativo a jugar a nuestro favor. El dolor (físico y psíquico) en nuestra vida es inevitable, pero lo que verdaderamente nos hace sufrir no es el dolor en sí mismo, sino cómo nos relacionamos con él.

      Espero haber podido aclararte algo. En mi curso Escribe y medita por tu cuenta puedes encontrar más respuestas a esta cuestión.

      Un fuerte abrazo,

      Isa

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